Pau Ribes es un referente en la natación sincronizada, un deporte tradicionalmente vinculado al sexo femenino. Pero Pau es un ejemplo de personalidad y carácter. Sus inicios no fueron sencillos, pero desde los siete años persiguió sus sueños.

"Era el bicho raro, acabar el entreno y llegar al vestuario y encontrar tu bolsa tirada. Incluso alguna vez he salido sin pantalones a la piscina".

Su debut fue en 2015 en los Mundiales de Kazán junto a Gemma Mengual. Este fin de semana ha logrado dos bronces compitiendo junto a Emma García en las serie mundiales de Barcelona.

"Es importante ser tú mismo. Tu fuerza de voluntad para seguir adelante. El deporte no debería tener ningún sexo. Ahora estoy aquí y en parte es gracias a los que me acosaron", explica Pau.

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