Este buceador español es quien mejor conoce a los tiburones. Les toca en el hocico y les inmoviliza: lo hace para estudiarles.

Karlos Simón da de comer en la boca a los tiburones tigre, la segunda especie más peligrosa tras el tiburón blanco. "Das de comer al mayor depredador de los océanos; un despiste ahí te puede costar caro", dice Karlos.

Es capaz de hacer algo único: inmovilizar al escualo para estudiarlo. "Les cierro la boca y tenemos que hacer inversión física, darles la vuelta. Entran en estado catatónico", cuenta Karlos.

Lleva 31 años trabajando con tiburones y tiene el récord de inmersión con ellos: doce horas. Cuenta que al año se matan 100 millones de tiburones en el mundo con fines gastronómicos.