Sarah iba primera cuando quedaba 1 kilómetro para acabar la carrera. Sin embargo, su cuerpo dijo basta y empezó a desvanecerse hasta caer al suelo. Hace una semanas sufrió un percance similar en el Ironman de Australia. La prueba se disputó a 40 grados de temperatura, el calor era insoportable, algo perjudicial para la salud de los atletas.