Unos buzos graban al mayor tiburón blanco visto hasta la fecha. Para este grupo de pescadores profesionales, tener a un tiburón en su caña no es algo extraño, pero lo que tenían esta vez en su anzuelo no lo habían tenido nunca antes.

Se habían desplazado más de 3 millas, lo que les hacía pensar que este escuelo era especial ante el esfuerzo y el cansancio se iban turnando la caña.

"Vamos dadle, píllalo", gritaban los pescadores. La expectación entre ellos era máxima, grababan desde un lado y otro pero todo esperaban el ansiado momento. Estaban a punto de pillarlo.

"Es un jodido gran blanco", comentaban sorprendidos los pescadores. Ese gran blanco se había comido a la primera presa de estos pescadores, dejando solo su cabeza y por culpa del anzuelo. Tras tanto esfuerzo soltaron a este gran escualo y celebraron lo que ya para ellos es una hazaña inolvidable.