El último derbi de béisbol en la ciudad de Chicago de la MLB acabó de la manera más accidentada. Mientras el partido de los White Sox de Chicago contra los Cubs se jugaba en el estadio Guaranteed Rate Field, casa de los White Sox, un grupo de mujeres empezaban a golpearse violentamente.

La brutalidad era tal que muchos aficionados masculinos alentaban groseramente la batalla campal en que se había convertido el graderio. Incluso los guardias de seguridad fueron agredidos al intentar separarlas y detenerlas. Finalmente las fuerzas de seguridad consiguieron detenerlas con ayuda de algunos aficionados.

El partido recoge una dura rivalidad entre hinchas de ambos equipos, la tensión es tal que hubo más peleas, incluso entre personas del mismo equipo.