Masters 1000 Roma

Rafa Nadal, eliminado en Roma tras un duro partido que acabó con evidentes muestras de dolor

Denis Shapovalov ha eliminado a Rafa a Nadal en el Masters 1000 de Roma por 6-1, 5-7, 2-6. Nadal fue de menos a más y el dolor le impidió culminar el partido.

Rafa Nadal, eliminado en Roma tras un partido que acabó con evidentes gestos de dolor

Rafa Nadal, eliminado en Roma tras un partido que acabó con evidentes gestos de dolor EFE

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Rafa Nadal no ha podido con Denis Shapovalov en los octavos de final del Masters 1000 de Roma. El balear ha caído ante el canadiense por 6-1, 5-7, 2-6 en uno de sus torneos preferidos y dejó gestos evidentes de dolor que pueden condicionar su participación en Roland Garros.

Pocas veces ocurre ver sobrepasado a Rafa Nadal. El partido comenzó de la mejor forma posible, con el español sólido e incontestable que ganó 6-1. Parecía el Nadal de las grandes ocasiones en tierra, no aba tregua, Shapovalov no estaba fino, con muchos errores no forzados y parecía que Rafa iba a sentenciar el partido por la vía rápida para citarse con Ruud en cuartos.

Pero todo cambió. La diferencia entre la primera manga y la segunda fue más que notable. Un segundo set mucho más irregular por parte del balear que sufrió mucho a pesar de que dejó algunos detalles incontestables. Con un raquetazo restó un saque tremendo de Shapovalov para mandar la bola al único hueco que se podía. Nadal se animaba a sí mismo y, como es propio en él, no daba ninguna bola por perdida.

El dolor de Nadal

Sin embargo, al otro lado de la red tenía a un Shapovalov que empezaba a ver fisuras y empezaba a rehacerse. Empezó el canadiense a darle más velocidad a la pelota y a jugar bien con su saque. Y todo con que Nadal se repuso a un 0-2 de inicio.

Si en el primer set Nadal no había dejado de correr de lado a lado, el tercero fue todo lo contrario. Empezó la manga con sendas rupturas y tras el 2-2 Shapovalov se hizo incontestable y Nadal dejó una imagen preocupante: apoyado en el toallero, con la cabeza baja y soportando el dolor.

No podía más el balear en un torneo de Roma que este año tendrá un nuevo campeón. Se marchó cojeando Rafa Nadal ante el aplauso de la pista central del Foro Itálico que le reconoció el esfuerzo. La peor noticia fue esa, ver cómo el pie se volvía a resentir. Roland Garros está a la vuelta de la esquina y puede peligrar. La lesión es crónica e incurable, "aún queda tiempo", dijo Rafa Nadal tras el partido.

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