Novak Djokovic

Djokovic podría volver a Australia antes de los tres años ''si se dan las condiciones adecuadas''

El Primer Ministro australiano, Scott Morrison, ha asegurado que Djokovic podría volver a Australia pese a la prohibición de tres años por delito de salud pública si el ministro de Inmigración anula el castigo.

Novak Djokovic, tenista serbio

Getty Novak Djokovic, tenista serbio

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Scott Morrison, Primer Ministro de Australia, ha asegurado que el tenista serbio Novak Djokovic, al cual el gobierno australiano deportó el pasado domingo del país por motivos de salud pública al no estar vacunado contra el coronavirus, podría regresar a Australia antes de que pasen los tres años de prohibición que se le impuso.

Djokovic no solo tuvo que abandonar el país de Oceanía el pasado domingo y perder la ocasión de defender su título en el primer 'Grand Slam' de la temporada, sino que al tenista serbio también se le impuso una prohibición automática que le impide entrar a Australia durante los próximos tres años, según la ley de inmigración. La única manera de evitar esperar este largo tiempo sin el mayor de los torneos sería con una anulación de la prohibición por razones convincentes por parte del ministro de Inmigración de Australia.

''No voy a condicionar nada de eso ni a decir nada que no le permita al ministro hacer las diversas llamadas que tiene que hacer. La prohibición se extiende durante un período de tres años, pero existe la oportunidad de que una persona regrese en las circunstancias adecuadas, y eso se considerará en ese momento'', ha informado este lunes el Primer Ministro australiano en una entrevista con la radio '2GB'.

Scott Morrison ha insistido en que tanto Djokovic como cualquier otra persona que tenga el deseo de entrar en Australia deberá respetar las condiciones de entrada que se exige en el país. ''Se trata de alguien que intentó venir a Australia y no cumplir con las reglas de entrada en nuestra frontera'', ha remarcado.

Una gestión errónea

Aunque la oposición australiana no ha objetado frontalmente la decisión de deportar a Djokovic, sí que ha culpado al Gobierno de mala gestión por los fallos a la hora de realizarla. Critican que no se hubiese detectado antes el problema en una figura tan importante en el mundo del deporte.

''Esto es un absoluto caos. Por no hablar de lo que nos está haciendo parecer ante el resto del mundo'', se lamentaba la semana pasada Jacqui Lambie, senadora australiana.

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