Desde las ventanas de la cárcel los pocos que podían trataban de visualizar la victoria del paraguayo, para disfrute de los presentes, la mayor parte de ellos autoridades, sentados en el ring.

La suerte de los púgiles se decidió en una sola ronda, con la afición volcada con el paraguayo al grito de "¡Vamos Pantera!" o de otros, más entendidos, que le recomendaban "usá gancho ahí", en alusión al golpe que debía asestar a su rival. Las voces llegaban desde los cuatro lados del ring y otras, con eco, se colaban entre los barrotes, con todos los accesos custodiados por policías.

En poco más de dos minutos, 'La Pantera' tiró tres veces al suelo a 'Coelho' y los jueces vieron claro a quién conceder el cinturón de esta pugna. "Cualquiera puede. Si yo pude, ¿por qué no puede otro?", dijo Moray, con un hilo de voz, a los medios que se encontraban en el ring nada más terminar el enfrentamiento. Sin embargo, reconoció que la presea no era su mayor éxito con aquel triunfo, sino reunir a su familia "después de mucho tiempo".

Su entrenador, Fabio 'Potrillo' Romero, expresó su satisfacción por el éxito y no ocultó que había tenido "un poco de duda". "No quería que entrara muy fuerte a trabajar, pero al esperar siete años para esto, es difícil atajarle. Gracias a Dios, ganó la pelea", manifestó. 'Potrillo', que también preside la Asociación Nacional de Boxeo, empezó a trabajar con los reclusos de Tacumbú hace cuatro años, cuando donó un ring a la Penitenciaria.

Entre su grupo de presos entrenados estaba 'La Pantera', del que cita con orgullo sus logros en los torneos nacionales, fruto del talento del boxeador pero, también, de su empeño como entrenador: "Es un deporte muy importante, donde uno puede descargar esa energía que tiene de más en la bolsa, en el entrenamiento... y pueden estar tranquilos", aseguró.

'La Pantera', a punto ya de salir en libertad, forma parte de esos 30 presos que entrenan puntualmente con 'Potrillo' y que vio en el deporte una vía de escape, en su caso, de la drogadicción. "A todas las personas que estuvieron en la misma situación que yo estuve, les digo con esto que sí se puede y que se pueden levantar y brillar", aconsejó Moray, minutos antes de subir al ring, sin presagiar todavía su triunfo.