Un joven norteamericano está escribiendo su historia con letras de oro, a pesar de tener el cuerpo lleno de cicatrices al verse envuelto en un incendio en su casa cuando tan solo tenía cuatro años. Este es el relato de Taquarius Wair, un chico de la fría Minnesota que lucha por lograr su sueño: llegar a la NFL.

Cuando tan solo tenía cuatro años la casa donde vivía con su madre se incendió. Su madre no le pudo ayudar por la falta de visibilidad en la catástrofe. "Cuando empece a oír gritar a Taquarius, no le podía ver porque el humo era muy denso, sólo le oía gritar", reconoce la madre de Taquarius,

Cuesta creer como un chico que estuvo un mes en coma y al que los médicos le dieron un 20% de posibilidades de sobrevivir haya podido lograr tantos triunfos. El culmen de su proyección como deportista es su llegada a un equipo profesional.

El secreto de su éxito es su gran capacidad de resiliencia. Es la capacidad de superar situaciones traumáticas. "En pretemporada recuerdo como todos sus compañeros se quejaban una y otra vez, y el decía: 'Seguid hablando mientras yo os adelanto'", comenta su entrenador ante las capacidades de Taquarius.

Uno de sus máximos sueños es llegar a la NFL. Le dice a su madre que "estará allí en tres años". "Voy a buscar la manera de hacerlo, no importa cómo", contesta con seguridad.