Otro terrible suceso en sucia al deporte y sobre todo al fútbol. El encuentro el Bochum, equipo de segunda división de la liga alemana, y el St. Gallen, el club más lonjevo de la liga suiza y que juega en la primera división, se mancillo al retirarse un jugador del terreno de juego por ser agredido verbalmente.

Jordi Osei-Tutu, tuvo que abandonar el campo donde disputaba un partido de fútbol con su equipo el Bochum, porque ya no podía aguantar más insultos racistas que venían sucediendose en el encuentro. En un primer momento el joven de 20 años se sentó en el suelo al verse sobre pasado por los insultos. Tras dialogar con el árbitro, el defensor muy afectado decidió retirarse del encuentro.

El partido fue parado por el árbitro al ver la voluntad de no jugar del jugador con nacionalidad británica. El conjunto alemán realizó un cambio para poder seguir con le encuentro. Situaciones así, no denunciadas, empequeñecen la historia del deporte.