Fórmula 1

Max Mosley, expresidente de la FIA, se suicidó de un disparo al saber que tenía cáncer terminal

Sale a la luz la verdad sobre la muerte de Max Mosley: el histórico dirigente británico de la F1 no soportó la noticia que le dieron los médicos y se descerrajó un disparo.

Max Mosley, expresidente de la FIA

Max Mosley, expresidente de la FIAGetty Images

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La muerte de Max Mosley, expresidente de la Federación Internacional de Automovilismo y una de las figuras más importantes de la Fórmula 1 en el siglo XX, no fue debida al cáncer que padecía: una investigación de la BBC ha desvelado que el histórico dirigente del motor se suicidó de un disparo.

Mosley peleaba contra el cáncer desde hacía años y, cuando le informaron de que ya no había solución y de que, con suerte, podría durar poco más de un mes, no soportó la idea y se descerrajó un tiro. Mosley tenía un linfoma difuso de células grandes B, un tipo de cáncer muy agresivo, y los médicos ya le habían trasladado a cuidados paliativos.

Según los medios británicos, Mosley se disparó con una escopeta de caza y dejó una nota previamente en la puerta de la habitación que ponía "no entre, llame a la policía". El ama de llaves y un vecino fueron quienes hallaron la nota.

Mosley, hijo de un líder fascista y amante del mundo del motor

Max Mosley accedió a la presidencia de la FIA en 1993 después de ejercer funciones administrativas anteriores en el deporte del motor y cumplió tres mandatos como presidente antes de dimitir en 2009.

Mosley, que nació en Londres el 13 de abril de 1940, era hijo del líder fascista británico de la década de 1930, Sir Oswald Mosley. En 2008, Mosley ganó un caso de privacidad contra 'News of the World' después de que imprimiera fotografías y publicara un video de su participación en una sesión de sexo sadomasoquista.

El periódico informó de que era una "orgía nazi enferma", pero el juez no encontró evidencia de temas nazis en su juicio y descartó que hubiera defensa del interés público en la grabación clandestina de la sesión.

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