Un peritaje privado señala que la velocidad a la que José Antonio Reyes circulaba no era tan elevada: la conclusión de esta perito judicial es que el coche del exjugador sufrió su accidente yendo a una velocidad entre 111 km/h y 128 km/h en una vía en la que no superaba en mucho el límite.

'Espejo Público' ha tenido acceso en primicia a un documento tremendamente ilustrativo: la reconstrucción en 3D que obra en ese peritaje llevado a cabo por un equipo de peritos judiciales e ingenieros.

La imagen ilustra a los profanos en lo que ocurrió aquel día. La rueda trasera derecha sufre algún tipo de anomalía en su funcionamiento: nadie puede saber si sufrió un reventón debido al lamentable estado en que quedó el vehículo.

Las marcas que quedan sobre el asfalto hacen pensar a estos peritos que ese vehículo sufre una anomalía en la rueda trasera derecha, lo que obliga a Reyes a maniobrar y a realizar un sobreviraje: el coche deja de obeceder a las ruedas direccionales, las delanteras. Entra en la gravilla, choca y termina ardiendo.