La afición del Real Madrid agotó su paciencia tras el cuarto gol del Ajax en el Bernabéu, el tanto que certificaba la eliminación del equipo de Solari de la Champions.

La goleada y posterior eliminación fue muy dolorsa y buena prueba de ellos es que muchos aficionados abandonaron el campo mucho antes del pitido final.

Esta vez no hubo gesta ni épica. Sólo resignación y malestar con un equipo que ha dicho adiós a Copa, Liga y Champions en una semana y ante su público.