Mucho fútbol no se va a poder practicar en el campo de Injerto, en Navarra. Las fuertes lluvias caídas han dejado completamente inundado el feudo del equipo y lo único que hace pensar que ahí se juega al balompié ahora son las porterías.

Eso sí, para nadar o para jugar al waterpolo parece sin duda un gran lugar.