Joao Maleck estaba de fiesta en un bar la noche del fatal accidente en el que duplicaba en velocidad al otro coche y superaba la tasa permitida de alcohol, como ha demostrado la fiscalía de Jalisco. Los familiares de las víctimas están derrumbados.

Pero no creen que Maleck acabe en la cárcel. De momento, el jugador está en prisión preventiva tras un paso por el hospital en el que le trataron de las lesiones que sufrió en el accidente.

El testigo más directo del sinestro huyó del lugar nada más producirse el choque en el que fallecieron dos recién casados que se iban a preparar antes de celebrar la fiesta de su boda.