El mundo del fútbol está perplejo por el intento de robo al mediocentro Mesut Özil. Cuando conducía su flamante Mercedes-Benz clase G, una pareja de ladrones intentó asaltarle con palos y cuchillos para quitarle el coche.

Por fortuna para el turco, su compañero Sead Kolasinac vio el suceso y decidió enfrentarse a golpes con los asaltantes hasta que Özil pudo marcharse.