Raúl Martín Presa durante la comparecencia tras el Rayo-Albacete

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Fútbol

El Tribunal Supremo estima el recurso del Rayo Vallecano y le absuelve de una condena por fraude fiscal entre 2005 y 2008

La Sala de los Penal del Tribunal Supremo otorga la razón al Rayo Vallecano que había interpuesto un recurso de casación contra una sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid que le condenaba por un fraude fiscal continuado entre 2005 y 2008.

El Rayo Vallecano ha visto como el Tribunal Supremo le da la razón, estimando su recurso de casación contra la condena de fraude de seis millones de euros a Hacienda en la los ejercicios fiscales entre 2005 y 2008.

El tribunal modifica los dos primeros apartados de la declaración de hechos probados de la sentencia recurrida por entender que vulneran el derecho a la tutela judicial efectiva del club de fútbol ya que no ha quedado debidamente acreditado dicho fraude fiscal.

La Sala mantiene el resto del relato de hechos probados así como el fallo de dicha sentencia, contra el que ninguna parte había recurrido, y que absolvió a la expresidenta del Rayo Vallecano Teresa Rivero, a dos de sus hijos y al exgerente y a la exsecretaria del Consejo de Administración de delitos contra la Hacienda Pública y declaró la inexistencia de responsabilidad civil del equipo de fútbol madrileño.

El Rayo Vallecano SAD interpuso recurso de casación contra la sentencia recurrida por no estar conforme con el relato de hechos probados que en su apartado primero recogía que, presentado en el plazo oportuno las declaraciones trimestrales correspondientes al Impuesto sobre el Valor Añadido de los ejercicios 2005 a 2008, se consignaron “en dichas declaraciones cantidades que no se ajustaban a las efectivas cuotas del impuesto soportado y repercutido”.

Y añadía en el apartado segundo de los mismos que había presentado algunas declaraciones trimestrales por retenciones sobre rendimientos del trabajo en relación con el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas “por cantidades inferiores a las retenidas a sus trabajadores”.

En ambos casos desglosaba las cantidades que se decían defraudadas en cada ejercicio que ascendían a seis millones de euros.

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