Este es el mensaje del director deportivo del PSG, Leonardo, que en una entrevista publicada este martes por "Le Parisien" admite que "está claro para todo el mundo que se quiere ir. Pero en el fútbol un día dices una cosa y al día siguiente otra... Es increíble pero es así".

Leonardo cuenta que ha hablado con Neymar y con su entorno, que las cosas están claras para todas las partes. "Lo único concreto ahora es que tiene todavía tres años de contrato con nosotros. Y como no hemos recibido una oferta, no se puede discutir de nada". A ese respecto, puntualiza las declaraciones del presidente del Barcelona, Josep Maria Bartomeu, que la semana pasada daba a entender que el PSG no lo quería vender. "Es él quien lo dice... Pero nosotros no hemos visto que el Barcelona esté en posición de comprador" porque pese a los "contactos muy superficiales" que se han mantenido con el club catalán, no han "recibido ninguna oferta".

Preguntado sobre en qué condiciones aceptaría su traspaso, el director deportivo del equipo francés responde que "hay que hablar y negociar" y que el plazo en que eso pueda producirse "es una cuestión importante" porque "cambia muchas cosas". Sobre todo, insiste en que "un dossier de esta dimensión, no es una cuestión de sentimientos. Es una cuestión financiera".

Para fichar a Neymar en 2017, el PSG tuvo que pagar al Barcelona la cláusula de rescisión de 222 millones de euros. "Neymar -afirma Leonardo- puede irse del PSG si hay una oferta que conviene a todo el mundo. Pero a día de hoy, no sabemos si alguien lo quiere comprar ni a qué precio. Todo eso no se resuelve en un día, evidentemente...". Pone el acento en que su equipo quiere contar con "jugadores que quieran quedarse y construir algo grande". "No necesitamos a jugadores que hagan un favor al club quedándose".

Una alusión al enfado con el delantero brasileño, al que el club reprocha su ausencia el lunes en la reanudación de los entrenamientos para preparar la próxima temporada, y al que se va a evaluar cómo se le sanciona. "Tenía que llegar y no llegó. Sabía que tenía que estar ahí.

Vamos a estudiar las medidas como se habría hecho para todos los asalariados". Leonardo señala que el jugador se había comprometido con su fundación, el Instituto Neymar y con un patrocinador, pero en unas fechas que no había acordado con el club. Y recuerda que su último partido con la selección brasileña fue el 6 de junio con Catar, cuando se lesionó: "las vacaciones eran hasta el 8 de julio y no vino".