Tragedia en Indonesia

Indonesia suspende a 9 policías tras la tragedia que costó la vida a 125 personas

La investigación sobre la tragedia ocurrida en un estadio de fútbol de Indonesia sigue su curso y la actuación de la policía sigue en el punto de mira. El jefe de la Policía de Malang, Ferli Hidayat, y otros nueve agentes han sido apartados del cargo.

Agentes de policía detienen a un aficionado en el Kanjuruhan Stadium, en Malang

Agentes de policía detienen a un aficionado en el Kanjuruhan Stadium, en Malang Efe

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La mayor tragedia acaecida en un campo de fútbol en lo que va de siglo y la mayor jamás registrada en Indonesia sigue siendo investigada por la Policía de aquel país y el gobierno indonesio.

Y es que tras la estampida ocurrida el sábado en un estadio de fútbol de Indonesia de la isla de Java, en la que murieron al menos 125 personas y más de 320 resultaron heridas, muchos son los que apuntan a la actuación policial como un desencadenante de la tragedia.

De momento, el jefe de la Policía de Malang, Ferli Hidayat, y otros nueve agentes han sido apartados del cargo mientras la investigación sigue su curso. Además, 28 agentes están siendo sometidos a interrogatorios debido a los incidentes tras el partido del sábado.

"Nos aseguraremos de que se cumplan las leyes contra cualquiera que sea encontrado culpable"

La principal crítica a la actuación policial es por el uso de gases lacrimógenos contra la grada, algo que pudo agravar la avalancha y la tragedia mortal.

"Nos aseguraremos de que se cumplan las leyes contra cualquiera que sea encontrado culpable", explicó en rueda de prensa el jefe de la Policía de la provincia de Java Oriental, Nico Afinta

La tragedia se sobrevino después de que miles de aficionados del club Arema, el equipo local, irrumpieran en el campo del estadio Kanjuruhan en Malang tras una derrota 2-3 ante el Persebaya Surabaya y se enfrentaran a las autoridades.

Los agentes cargaron contra los aficionados y lanzaron gas lacrimógeno en un intento de frenar los ataques, lo que hizo cundir el pánico entre los aficionados que huyeron en masa hacia las salidas del estadio.

Al menos 125 personas han muerto, 33 de ellas menores de entre 4 y 17 años, y más de 320 resultaron heridas, según las cifras oficiales. La mayoría de las víctimas sucumbió por razones de asfixia, traumas o pisoteados, según indicaron fuentes hospitalarias y testigos.

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