Rayo Vallecano

Indignación entre la afición del Rayo Vallecano por la escasa organización a la hora de renovar los abonos

El cuadro franjirrojo atraviesa un momento dulce en lo deportivo, sin embargo la forma de proceder de la directiva con respecto a la renovación de abonados vuelve a llevar la indignación al estadio de Vallecas.

Estadio de Vallecas

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El Rayo Vallecano está cuajando un gran inicio de temporada. De la mano de Andoni Iraola, el cuadro franjirrojo ha conseguido una gran cantidad de puntos que le sitúan en la parte alta de la clasificación de la Liga Santander.

La llegada de Falcao y el gran rendimiento del equipo en las primeras jornadas hacen ver al aficionado la posibilidad de no sufrir para permanecer un año más en la máxima categoría del fútbol español. ¿Y por qué no? Los hay incluso que sueñan con objetivos más altos como el de entrar en Europa.

De las últimas aficiones en poder renovar el abono

Sin embargo, no todo es felicidad en Vallecas. También hay crispación con la forma de proceder de la directiva de Raúl Martín Presa. Un año más, el caos y la desesperación se dejan ver por el estadio de Vallecas a la hora de llevar a cabo la renovación de abonos. Otro dato, los seguidores del Rayo Vallecano son los últimos que han podido proceder a renovar su carnet de entre todos los equipos de España, y gran parte de Europa.

Lo han hecho con buena parte de la primera vuelta disputada y con una grada en obras, lo que ha obligado a realizar a los abonados de esa zona. Esta reubicación se está llevando a cabo de forma completamente aleatoria. Tanto es así, que se da el caso de padres y madres que tenían su asiento junto al de sus hijos y han tenido que ver el partido desde otra zona, separados y dejando a menores de edad solos en el estadio.

Quejas de las jugadoras del Rayo

A finales de octubre de este año las jugadoras del Rayo Vallecano denunciaron una situación de desigualdad laboral y estallaron por las condiciones básicas a la hora de ejercer su profesión y competir en la Liga Iberdrola.

El motivo era obvio, no estaban dadas de alta en la Seguridad Social y por tanto no tienen un contrato laboral en el Rayo Vallecano. Una situación perjudicial para ellas que puede verse agravada en algunos casos como por ejemplo al sufrir una lesión.

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