Mesut Özil estaba montado en su coche cuando unos ladrones montados en una moto le quisieron robar a punta de navaja su flamante Mercedes-Benz clase G. Su compañero de equipo Sead Kolasinac salió en su ayuda cargando a golpes contra los asaltantes, mientras Özil huye en su vehículo. Al final todo acabó en un susto.