Gerard Piqué celebra su gol en Cornellá

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JORNADA 22 PRIMERA DIVISIÓN | ESPANYOL 1-1 BARCELONA

Gerard Piqué da un punto al Barcelona ante el Espanyol en un derbi catalán pasado por agua y cargado de tensión

Cosas del destino, Gerard Moreno y Gerard Piqué fueron los grandes protagonistas del derbi catalán entre el Espanyol y el Barcelona. Con un césped pasado por agua e impracticable en muchas zonas, los dos Gerard anotaron los tantos de sus equipos en un encuentro caliente.

Jorge Bautista | Madrid
| 01.02.2018 13:49

Muchas cuentas pendientes había entre Espanyol y Barça en este derbi liguero. En el cuarto derbi catalán del curso. Que si Piqué, que si Gerard Moreno, que si de Cornellá o si de Barcelona... que si un partido, que si 90 minutos repletos de tensión. Empate a uno, reparto de puntos para los dos clubes barceloneses en un partido en el que los protagonistas en los micrófonos lo fueron en el césped. Gerard Moreno y Piqué pusieron los goles de un duelo en el que el agua fue claro protagonista.

De un duelo caliente, que empezó con Ernesto Valverde confiado y sabedor de que la Liga está en las manos de sus chicos. Messi comenzó desde el banquillo, al igual que Jordi Alba y que Sergi Roberto. Sobre el césped, Coutinho, que volvía a enfrentarse al equipo en el que dio sus primeros pasos en la élite española. Y mientras tanto, sin vestir camiseta alguna, la lluvia.

Una lluvia que ganaba protagonismo conforme pasaban los minutos y que el Espanyol entendió a la perfección. Con el cuero sin excesivo movimiento por el césped, el fútbol del Barcelona se volvió estéril. No rodaba. No corría. No se desplazaba con rapidez por un verde que no drenaba el agua. Con todo, Coutinho pudo estrenarse con el Barça tras estrellar un balón en el poste.

La igualdad, y la lucha y la constante pelea, predominaba en el feudo espanyolista. El segundo acto empezó fuerte, con un gol bien anulado a Gerard Moreno después de que la pelota saliera por completo por la línea de fondo. Y la lluvia siguió apretando, haciendo ya imposible que el Barça encontrara ese ritmo de juego tan propio. Haciendo que tocar el cuero al raso fuera una tarea que no se podía cumplir.

Así pues, el Espanyol se hizo con los mandos del partido. Y también se hizo con el primer gol. Con Messi ya en el campo, intentando conducir algún ataque por un césped de difícil tránsito, Sergio García puso un enorme pase colgado para que Gerard Moreno, con la cabeza, batiera a Ter Stegen. La tocó el alemán, pero no pudo hacer nada para evitar el tanto perico.

El primero de los protagonistas de los derbis ya había hablado. Ya había celebrado su diana. Pero quedaba el segundo. Quedaba Piqué. Aún restaba por aparecer el otro Gerard. El del Barça. Y sí, apareció. Lo hizo en una falta botada por Lionel Messi para el central. Para que este, de un testarazo inapelable, mandara callar a toda la afición del Espanyol.

El final del partido estuvo cargado de tensión. De más tensión si cabe tras tantos derbis. Gerard Moreno y Piqué se encontraron en el césped, con una acción en la que el delantero vio amarilla. Y cada jugada, por la dificultad del campo, era una patata caliente. Uno a uno, un punto para cada uno, y descanso de derbis en Cataluña entre los dos equipos de Barcelona hasta la próxima temporada. Vendrá bien para enfríar los ánimos.

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