Real Madrid

La culpabilización de la víctima: Todos contra Vinícius

El brasileño del Real Madrid, en el foco mediático pese a ser víctima de insultos racistas de algunas aficiones rivales y el futbolista que más faltas recibe de las cinco grandes ligas europeas.

Vinícius, en un partido de Champions League

Vinícius, en un partido de Champions League Getty Images

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Vinícius Jr. recibió un mordisco en la cabeza en su segundo partido en España, cuando aún jugaba en el Castilla. Desde que llegó al Real Madrid, con apenas 18 años, el delantero fue ampliamente humillado por algunos tertulianos televisivos y objeto de incontables gracietas en las redes sociales. Sin embargo, de pronto el brasileño aprendió a definir, pero también a pensar en el área. Y las mofas tornaron en miedo; se había acabado la condescendencia.

Algunos jugadores rivales, intimidados, afilaron los tacos y Vinícius ya es el futbolista que más faltas recibe de las cinco grandes ligas europeas (62) por delante de Zaha y Neymar. Falta tras falta, los oponentes apenas dejan jugar al extremo merengue en LaLiga. Es por la naturaleza de su juego, aducen algunos. Sin embargo, en Champions League es el jugador número 14 en faltas recibidas. En el Mundial de Qatar, más de 40 futbolistas cobraron más. Dato mata relato.

Ivan Balliu, sin ir más lejos, confesó haber amedrentado a Vinícius con la amenaza del daño físico: "Había salido la lista de Brasil para el Mundial y quería que Vinícius lo tuviera en la cabeza", apuntó tras el partido de los blancos en Vallecas. Para qué cortarse. "¡Pégale, pégale!", escuchó también el delantero que gritaba desde la banda en otra jornada Javier Aguirre, entrenador del Mallorca. Parece que este es el día a día del madridista junto a la línea de cal.

Racismo en las gradas

Desde la grada también es coaccionado. Un aficionado del Barça le llamó "macaco" en la banda del Camp Nou, pero la denuncia fue archivada. En Zorrilla le gritaron "negro cabrón" y "negro de mierda". También se archivó una denuncia de Movimiento contra la Intolerancia después de que unos ultras del Atleti entonasen el cántico "Vinícius, eres un mono" en los aledaños del Metropolitano. Según la Fiscalía, los gritos "duraron unos segundos". Pelillos a la mar; racistas, pero no mucho.

El último episodio ha llegado antes del derbi de Copa del Rey: ha aparecido un muñeco con la camiseta del '20' colgado de un puente cercano a Valdebebas. Sin embargo, el foco mediático ya estaba puesto sobre Vinícius Jr. La culpa no es de quienes le increpan ni de quienes le pegan, sino del propio futbolista que recibe los insultos y las patadas. La culpa, claro está, es del brasileño porque está pendiente de rivales, banquillos o hinchadas en lugar de ver, oír y callar. No poner la otra mejilla es toda una falta de respeto en este país.

Al final, el brasileño termina adentrándose en una peligrosa deriva de neymarización que perjudica a su juego y, por ende, al Real Madrid. Pero, curiosamente, resulta que casi siempre se equivoca después de recibir una mala entrada o los insultos de la grada. Sí, al extremo se le ha colgado el sambenito de provocador, pero porque cae en las provocaciones. Su pecado original: ser determinante y gambeteador, un optimista congénito, una gota malaya para los sistemas defensivos.

¿Dónde se ha visto bailar tras un gol? Intolerable en Españita. Seguro que Vini ha tenido algún gesto de más; seguro que le ha sobrado alguna coreografía. Hasta Carlo Ancelotti le ha pedido alguna vez que se olvide de la afición rival y se centre en el partido. Sin embargo, no se puede convertir en culpable a la víctima de coces y racismo, objetivo de los defensas y depositario de la ira de hinchadas rivales

Determinante en la Decimocuarta

En el verano pandémico de 2020, el futuro del Real Madrid parecía más incierto que nunca. Aunque era campeón de Liga, por primera vez Florentino Pérez no tenía a los mejores atacantes. El futbolista que vino que llenar el abismo post-Cristiano Ronaldo, Eden Hazard, resultó ser un bluf. Kylian Mbappé, el jugador-proyecto que se dibujaba en el horizonte, se quedó finalmente en el PSG.

Y entonces sucedió algo que nadie esperaba: Vinícius, el futbolista más memeable, acabaría por cambiar la historia reciente del club madrileño. El fichaje frustrado del devastador delantero francés permitió al brasileño seguir desarrollándose en su demarcación natural. Su explosión llegaría en la 2021-22 de la mano de Carletto, y su asunción definitiva a los altares en el Stade de France de París.

Era el partido más importante de su carrera deportiva hasta el momento. Minuto 59, empate a cero contra el Liverpool. Vinícius sonríe a Jürgen Klopp en la banda, incluso da la mano al entrenador germano. Acto seguido, la cámara sigue al brasileño y capta cómo esprinta para empujar el balón a las redes y dar la Decimocuarta a los blancos. Aquel día no hubo entradas violentas. Tampoco insultos.

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