Copa del Rey

Ceballos resucita al Real Madrid en la Cerámica y lo mete en los cuartos de la Copa del Rey

El Real Madrid fue capaz de dar la vuelta a un 2-0 en contra frente al Villarreal en una segunda parte que revolucionó la entrada de Ceballos y Asensio. Vinicius, Militao y Ceballos certificaron la épica remontada en La Cerámica.

Ceballos, felicitado por Militao en La Cerámica

Ceballos, felicitado por Militao en La Cerámica Efe

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Lo avisó Carlo Ancelotti en la previa: nunca se puede dar por muerto al Real Madrid. Ni después de ser vapuleado por el Barcelona no tras irse con un 2-0 en contra la descanso. Solo el equipo blanco es capaz de volver a la vida cuando ya tenía clavados los clavos en el ataúd tras una primera parte de pesadilla blanca.

Y es que el Villarreal arrolló al Madrid en el primer acto. Cualquiera hubiera dicho que era una prolongación de la final de la Supercopa de España. Los goles de Capoue y Chukwueze parecían agravar la crisis blanca, pero...

El Real Madrid regresó de los infiernos de la mano de Ceballos para tirar de épica y levantar ese 2-0 en contra y meterse en los cuartos de final de la Copa del Rey. Los problemas siguen ahí, pero seguro que nadie quiere verse en el sorteo del viernes con el equipo de Ancelotti.

Y es que le fe de este equipo está hecha a prueba de bombas. Solo a sí se explica que diera la vuelta a un partido y una eliminatoria que tenía perdida tras una primera parte para olvidar.

El Villarreal lo bordó en el primer acto. Manejó el partido de principio a fin, con un Baena imperial, un omnipresente Parejo y con Capoue y Chukwueze castigando la defensa blanca. Los de Setién bordaron el fútbol en los primeros 45 minutos, pero se olvidaron de a quién tenían enfrente.

Con todo perdido, Ancelotti decidió sacar a Rodrygo y Kroos del campo y meter a Ceballos y Asensio. La permuta fue mágica, como el que frota la lámpara. El primer baló que tocó Ceballos fue para dejar solo a Vinicius ante Jorgensen. No falló el brasileño y ahí comenzó al remontada. Otro balón de Ceballos fue rematado por Benzema y Militao aprovechó el despeje del portero del Villarreal para hacer el empate.

En los minutos finales pudo marcar cualquiera, pero lo hizo el Madrid. Ceballos, el héroe inesperado, cazó un centro por abajo para anotar el 2-3 definitivo. El Real Madrid sufrió, estuvo muerto y resucitó para meterse en los cuartos de final de la Copa del Rey.

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