Liga de Campeones de la UEFA

El Barcelona sufre una debacle futbolística y un varapalo económico

El Barça, virtualmente eliminado de la Liga de Campeones de la UEFA, vuelve a demostrar que no está para competir con los mejores equipos de Europa. Las palancas económicas y los fichajes no han logrado devolver al equipo a la élite del fútbol europeo.

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Un año más el Barcelona ha vuelto a quedar retratado en la Champions League. Desde que levantará el título hace ya siete años (2015), el Barça acumula decepción tras decepción en Europa. Su empate ante el Inter (3-3) le condena de forma casi segura a jugar un año más la Europa League.

Y es que la historia del año pasado está muy cerca de repetirse. La temporada pasada no fueron capaces de pasar la fase de grupos y este año necesitan un milagro para no volver a quedar eliminados a las primeras de cambio.

Pero la diferencia es que este año la caída es mucho más dolorosa. Las palancas activadas por la directiva de Laporta y el gasto en fichajes (143 millones que podrían ascender a 170 por las variables) hacían albergar muchas esperanzas en la afición culé.

Las llegadas de Lewandowski, Raphinha, Jules Koundé, Kessié y Christensen parecían haber cambiado la dinámica negativa de los últimos años. Un comienzo espectacular de temporada de Lewandowski y la goleada en la primera jornada ante el Viktoria Plzen habían disparado la ilusión en el Camp Nou. Semanas después la situación ha girado 180 grados.

De la ilusión tras golear al Plzen a estar al borde del ko

Las derrotas ante Bayern e Inter, y el empate de anoche ante los italianos en el Camp Nou, deja a los de Xavi al borde de la eliminación. El proyecto deportivo diseñado por Joan Laporta y Mateu Alemany en un verano ilusionante para el barcelonismo queda tocado, al menos en Europa. Es justo decir que el Barcelona ha sufrido una plaga de lesiones en defensa (Jules Koundé, Ronald Araújo, Bellerín, Andreas Christensen y Kessie) en el peor momento, pero no puede servir de excusa.

Y a un nuevo fracaso deportivo se une el varapalo económico que supone no meterse en octavos de final de la Champions. Y es que la UEFA reparte 52,7 millones de euros en premios en las rondas del ko (9,6 millones por pasar a octavos, 10,6 por estar en cuartos, 12,5 por alcanzar las semifinales, 15,5 por ser finalista y 4,5 por levantar la Champions). Lo peor es que el Barça ya había presupuestado 20,2 millones de euros por llegar a cuartos de final...

Pero al margen de las cifras lo que queda es que el proyecto deportivo del Barcelona no arranca y que Xavi Hernández comienza a agotar su crédito. Es pronto para decirlo, pero el técnico catalán comienza a escuchar ruido de fondo. El Clásico del domingo puede ser determinante para ver cómo afronta el Barcelona lo que queda hasta el parón por el Mundial.

El vestuario hace autocrítica y reconoce la decepción

Los jugadores del Barcelona son los primeros que saben que la decepción es mayúscula tras el optimismo que despertaron los fichajes en verano. Sergio Busquets, capitán del Barcelona, aseguró tras el empate ante el Inter que es "una decepción" la situación en la que queda su equipo y reconoció que tenían que "aspirar a más con los fichajes" de esta temporada.

"Una decepción, era un grupo difícil pero teníamos que aspirar a más con el trabajo y los fichajes que se han hecho. No es matemático, está muy difícil, lo vamos a intentar pero no dependemos de nosotros y estamos tristes por ello", reconoció Busquets.

Eric García lamentó la situación en la que queda el Barcelona, sin depender de sí mismo para acceder a los octavos de final, y admitió que cometieron "errores que en este nivel no se pueden cometer".

"La primera parte hemos presionado alto, robando y creando ocasiones. Hemos hecho el gol y queríamos seguir igual, teníamos que ir a por más pero los primeros minutos de la segunda parte hubo mucho descontrol los primeros minutos. Tomamos el riesgo de jugar con tres atrás, tener la defensa muy adelantada y en ese intercambio de perdidas en medio campo han habido quince minutos que nos han matado", analizó el central.

"Hay errores que en este nivel no se pueden cometer porque te perjudican en el partido. Hemos remado hasta el final, sacamos el empate, no estamos fuera aún pero sabemos que es complicado. Mientras haya esperanza hay que seguir", añadió.

No le queda otra al Barcelona. Queda mucha temporada por delante, pero nadie preveía tal varapalo a estas alturas de la temporada. Xavi ya juega sin red y el ambiente vuelve a ser el de la temporada pasada en el Camp Nou.

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