Copa del Rey

El Barcelona resiste y sufre para ganar a un Intercity que cae en la Copa con honor y rozando el milagro

Intercity y Barcelona devuelven la Copa del Rey a su esencia con un partido rápido y con muchos goles. Ansu Fati decidió el encuentro para el Barça.

Ansu Fati celebra el gol de la victoria del Barça ante el Intercity

Ansu Fati celebra el gol de la victoria del Barça ante el Intercity EFE

Publicidad

El Barcelona está en la siguiente fase de la Copa del Rey, pero no fue un partido fácil para los blaugrana. El Intercity luchó hasta el final y forzó la prórroga de un encuentro vibrante. Ansu Fati acabó con las ilusiones de los alicantinos en la prórroga.

En pocas cabezas estaba que el Barcelona iba a sudar y tener que apretar al máximo para ganar al Intercity. Parecía que el Barcelona iba a arrasar. Araujo volvió de su grave lesión con un gran remate en el minuto 3 en el que la defensa del Intercity, pasiva, solo pudo ver ya dentro de la portería. El plan de ambos equipos estaba claro: los visitantes triangulaban con rapidez al más puro estilo de la Masía para generar espacios y marcar goles, mientras el Intercity aguardaba y esperaba una contra.

Como un preludio de lo que estaba por venir, el Intercity tuvo la primera unos minutos después del gol de los azulgrana. La primera parte transcurrió entre ocasiones del Barcelona, al tiempo el Intercity achicaba agua. Sin embargo, en la segunda parte el guion cambió de la manera más inesperada.

'Hat-trick' de Solde

Los locales presionaron más arriba y templaron los nervios. Así, llegó el primero de los tres goles que marcó Solde con un gran remate que nadie de la defensa del Barcelona despejó. Al partido todavía le quedaba emoción. Contratacó Dembelé con una extraordinaria jugada y respondió, de nuevo, Solde tras un estupendo centro.

Raphinha marcó el tercero en un remate en el segundo palo en lo que ya parecía el desenlace del partido en los minutos finales. Pero ahí estaba otra vez Solde para marcar el que quizá sea el hat-trick de su vida. Jugada a la contra, gol y a la prórroga.

En los 30 minutos adicionales, a los jugadores del Intercity les empezaron a flaquear las piernas. Apareció entonces Ansu Fati para rematar desde el punto de penalti, en una jugada con algo de fortuna. Intentaron los locales un par de zarpazos. Incluso su portero, Gaizka Campos, pudo brillar también.

Ya no fue posible la remontada. El Intercity jugó en el Rico Pérez, el estado en el que el Hércules ganó al Barcelona 2-0 en la temporada 2010-2011; el estadio en el que este miércoles casi se adelanta la noche de Reyes con un nuevo milagro futbolístico.

No fue relajación del Barcelona, que se mantuvo eléctrico y con ganas y que solo cometió un error de bulto en la defensa en el empate a 3. Fue más mérito de un Intercity, que nunca dio nada por perdido y que casi se viste de 'matagigantes'. Ganó el equipo grande, pero también lo hizo el fútbol en una noche memorable.

Publicidad