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Por Óscar Vázquez

El mejor maratón del mundo

No es solo un maratón. Nueva York es una experiencia vital inolvidable. Nadie debería perderse el aluvión de sensaciones y emociones que supone el desafío a los 42 kilómetros y 195 metros por las calles de la ciudad más mediática.

Alguien dirá que no es el mejor maratón del mundo y puede ser cierto. Os dirán que no es el más rápido y es verdad. También que no es el mejor organizado y eso podría discutirse.

Pero si solo vas a correr un maratón en tu vida hazlo en Nueva York. Las largas y frías horas de espera antes de la salida del puente de Verrazzano con el himno americano a capela, el “New York, New York” de Sinatra y el “skyline” de Manhattan de fondo son simplemente INOLVIDABLES. Las zancadas por los cinco barrios de la ciudad que se retan por ser el más ruidoso y animador se graba en tu retina y memoria.

Si sólo vas a correr un maratón en tu vida, hazlo en Nueva York

La entrada en Queens, el silencio plomizo del puente de Queensboro, el estallido atronador al entrar en la Primera Avenida, el paso por el Bronx, la eterna Quinta Avenida, los toboganes de Central Park antes de la entrada en meta adornada con las banderas de todos los países que cuentan con participantes, la entrega de la medalla de manos de un voluntario de gigantesca sonrisa, el saludo en las calles de anónimos neoyorquinos…Todo llenará de recuerdos tu maleta de vuelta a casa.

Nueva York no es solo un maratón. Es la apuesta de una ciudad que se vuelca para apoyar a los más de 50.000 héroes anónimos que han sacrificado horas de sueño, de ocio, de familia y amigos para atrapar la medalla.

Si quieres escuchar tu nombre con todo tipo de acentos durante cientos de veces solo debes estamparlo en tu camiseta y correr el que para mí es el mejor maratón del mundo. Correrlo una vez solo tiene un problema. Será muy difícil que no repitas porque los sueños no están para soñarse. Están para cumplirse.

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