Una de las últimas que se fue ha sido Kelly Catlin. 23 años ciclista, triple campeona del mundo y subcampeona olímpica. Se quitó la vida porque le pedían demasiado, encontrar el equilibrio entre la exigencia del ciclismo y los estudios pudo con ella.

Pero no es un caso aislado. Muchas veces la presión acaba de forma prematura con la vida de algunos deportistas.

"Un deportista es un fiel reflejo de la sociedad. En España se suicidan una media de diez personas al día", explica el psicólogo clínico, Javier Jiménez.

Deportistas que viven días de luces y de muchas sombras. La depresión, dicen, es una de las principales causas de suicidio. Lo mejor reconocerlo y pedir ayuda. Y muchos lo hacen, como Iniesta en su momento.

"El deportista tiene más riesgo justo cuando está en la cima", explica Javier Jiménez.

A algunos les puede el éxito, otros pasaron de la gloria al olvido y no lo supieron gestionar. Su muerte, apareció demasiado pronto en la primera página de muchos periódicos. Nombres como el ciclista Luis Ocaña, el boxeador Urtain, el waterpolista Jesus Rollán o el futbolista Robert Enke. Suicidios que enmudecen a todos.