Una de las grandes estapas de la historia del Tour de Francia, una lucha que ganó el francés Thibaut Pinot y que ha dejado muy tocado a ciclistas como Nairo Quintana.

El francés Thibaut Pinot se impuso en la cima del Tourmalet por delante de su compatriota Julien Alaphilippe, que mantiene el jersey amarillo del Tour.

El británico Geraint Thomas, segundo, se dejó 36 segundos en la meta, mientras que Mikel Landa entró sexto, a 14 segundos, y el colombiano Nairo Quintana sufrió un desfallecimiento, perdió más de tres minutos.

Pinot efectuó dicho ataque, con sangre fría, a menos de 150 metros para cruzar la línea de meta. A su rebufo, Alaphilippe terminó en una dulce segunda posición, pues aventajó en medio minuto al británico Geraint Thomas (Team INEOS).

Así, tras sumar las bonificaciones, el portador del maillot amarillo se situó con 2:02 de renta sobre un Thomas algo 'tocado' en el aspecto moral. La jornada del gran test del Tourmalet arrancó oficialmente a las 14.00 horas, con 110 kilómetros por delante y con el italiano Vincenzo Nibali animándose con tempraneras galopadas, desperezando a un Bahrain-Merida que poco a poco recupera la tranquilidad en sus filas después del extraño abandono del australiano Rohan Dennis a mitad de semana.

A colación de ese primer ataque, el eslovaco Peter Sagan (Bora-Hansgrohe) su unió a Nibali e hizo que el pelotón reaccionase, provocando que surgiera la gran fuga del día. Y es que el contragolpe desde atrás sirvió para fraguar tal escapada con 17 hombres, entre los cuales figuraban los españoles Carlos Verona (Movistar Team) y Luis León Sánchez (Astana Pro Team). Junto a ambos, Sergio Henao (UAE Team Emirates), Lennard Kämna (Team Sunweb), Tim Wellens (Lotto-Soudal), Lilian Calmejane, Romain Sicard y Rein Taaramäe (Total Direct Energie), Ilnur Zakarin y Marco Haller (Katusha-Alpecin), Guillaume Martin (Wanty-Groupe Gobert) y Elie Gesbert (Arkéa-Samsic) persiguieron a Nibali y Sagan hasta disfrutar todos de 2:10 de ventaja sobre el pelotón en el kilómetro 25 del recorrido.

Pero el ritmo exigente comenzó a 62 kilómetros de la meta, con el Movistar, con el Groupama-FDJ y con otros equipos parejos tomando la iniciativa en detrimento del INEOS; su jefe de filas, Geraint Thomas, vio por el camino la pérdida de gregarios importantes como Michal Kwiatkowski, Gianni Moscon, Dylan van Baarle y Luke Rowe.

El Col del Soulor, de 1ª categoría, designó la mitad de una etapa que ya había generado sus primeras víctimas. Tal fue el caso del francés Romain Bardet (AG2R La Mondiale), favorito en la primera semana del Tour pero últimamente yendo a menos, y que en esta decimocuarta etapa sufrió un descuelgue al igual que una treintena de corredores.

Esa fue la primera criba, dejando en cabeza de carrera a solo ocho ciclistas. Mientras tanto, en la parte trasera de la 'serpiente multicolor', los hermanos Simon y Adam Yates flojearon y se despidieron de bastantes opciones a luchar por el podio definitivo de los parisinos Campos Elíseos.

Sin ofensivas peligrosas entre los candidatos más fuertes a la victoria de etapa, ni tampoco entre los 'gallitos' de la clasificación general, Sicard entró en Luz-Saint-Sauveur para empezar la subida al coloso puerto del Tourmalet. Enfrente, le esperaban 19 kilómetros con un promedio de pendiente al 7,4 % y con lo más duro en sus metros finales.