Baloncesto

Del mar a la cancha de basket: una segunda vida para las redes de pesca

Carlos Martínez, jugador de baloncesto, pretende dar una segunda vida a las redes de los marineros para convertirlas en canastas de baloncesto.

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El jugador de baloncesto, Carlos Martínez, ha emprendido un nuevo proyecto llamado EcoBallution. Con él pretende darle una segunda vida a las redes que utilizan los marineros durante sus faenas y convertirlas en canastas de baloncesto con una ayuda muy especial: la de las rederas del pueblo coruñés de Corme.

"La idea surgió después del confinamiento. Es un proyecto de economía circular y sostenibilidad con el que busca cuidar el medioambiente y a la vez ayudar a darle un impulso al trabajo de rederas", comenta el jugador, que actualmente forma parte del equipo Bit2Me Onil 3x3.

Cada una de las piezas se realiza de manera artesanal por parte de estas profesionales. Utilizan la misma técnica con la que confeccionan, reparan y acondicionan las redes de pesca: "Nos parece una iniciativa muy bonita y que nos ayuda a darle más visibilidad a nuestro trabajo que muchas veces está poco valorado", explica Rosa Isabel Rodríguez, una de las rederas que participan en el proyecto.

Las canastas están perfectamente homologadas

Eso sí, todas las canastas están homologadas y con las características propias de este tipo de elementos: el tamaño de la malla (35x35 mm), el sistema de anclaje, su caída vertical, entre otros aspectos, y que ya lucen en diferentes canchas de países como Italia o Lituania.

Y no solo canastas, sino que mediante este trabajo artesanal también realizan bolsas para guardar las pelotas. Además, ampliarán el catálogo con ropa hecha con ECONYL, un tejido extraído de los aparejos marinos.

Con esta idea, Martínez busca "la eliminación de los residuos marinos, que en mejor de los casos están en basureros pero en otros acaban en el fondo del mar. Así pues, también, potenciar la educación ambiental y la implicación social en el deporte" explica.

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