Nuevas evidencias acechan al deporte ruso. La Agencia Mundial Antidopaje ha descubierto 43 nuevos positivos de 298 deportistas sospechosos de hacer trampas, según como comunicó ayer en su página web.

Aunque no se han publicado los nombres de las personas implicadas, las múltiples prueban ya están siendo analizadas por las pertinentes federaciones y por el TAS.

La misma agencia trabaja conjuntamente con este tribunal para coordinar una estrategia con el fin de parar a los tramposos. "La AMA se reserva el derecho de presentar los casos ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), según corresponda, y también supervisará las decisiones emitidas por las federaciones internacionales y el TAS respectivamente para ajustar su estrategia", explica Gunter Younger, director de investigación de la AMA.

También existen otros mecanismos de actuación según comparte el director de investigación: "En los casos en que un federación internacional opta por no actuar, la AMA revisará y discutirá los hechos con dicha federación".

La línea de la investigación ha superado una nueva fase en la operación: "El hecho de que hayamos pasado a la fase de gestión de resultados significa que estamos un paso más cerca de llevar a la justicia a quienes hicieron trampa", según explica Younger.

El marco de la investigación se desarrolla gracias a la cooperación entre la RUSADA (Agencia antidopaje rusa) y la AMA. "Deseamos reconocer la cooperación en curso con las federaciones internacionales y la RUSADA. Ninguno de estos avances sería posible sin la decisión de la AMA en septiembre de 2018", dijo el dirigente ante la decisión del pasado septiembre de reintegrar a la agencia rusa en la agencia mundial antidopaje por ser compatible con el código de dicha organización.

Las pruebas se encontraron en los laboratorios de Moscú que estaban cerrados a los agentes de la AMA. En ellos había más de 2.000 muestras inaccesibles a la Agencia Mundial Antidopaje.