Un comprador particular se hizo este miércoles con la pistola con la que se piensa que se suicidó en 1890 el pintor Vincent Van Gogh, por la que pagó en una subasta 162.500 euros, muy por encima de las expectativas que rondaban entre los 40.000 y los 60.000 euros.

Hasta 18 veces se ha pujado por este revólver Lefaucheux, encontrado hacia 1960 por el cultivador del campo donde supuestamente se quitó la vida el genio del impresionismo, ha indicado la casa de subastas parisiense Drouot en un comunicado.

Un portavoz ha señalado que el comprador fue "un particular", sin dar más precisiones sobre su identidad. "La puja ha estado a la altura de la expectativa creada por este arma legendaria.

El interés internacional suscitado por esta venta muestra el mito que rodea a Vincent Van Gogh", ha declarado el comisario de la venta, Grégoire Veyres.

Drouot expuso estos últimos días el arma y defendió la autenticidad de la misma, pese a las dificultades que supone conocer la realidad de un revolver que se perdió el día en el que se disparó por última vez y solo fue encontrado 70 años más tarde.

Según la casa de subastas, el calibre del revólver, de 7 mm, coincide con el de la bala encontrada en el cuerpo de Van Gogh y su gatillo está en posición abierta, lo que significa que acababa de ser disparada.

Además, el mal estado del Lefaucheux se explica por el hecho de que haya permanecido bajo tierra durante años, lo que puede situarle en el momento del drama.

El suicidio de Van Gogh también es controvertido, puesto que algunos expertos en su obra sostienen que fue víctima de un homicidio imprudente.

El misterio del arma

El arma, un revólver Lefaucheux, fue encontrada hacia 1960 por el cultivador del campo donde supuestamente Van Gogh se suicidó.

Grégoire Veyres, responsable de la puja de la parisina casa Drouot, explicó que las pistas que indican que efectivamente se trata del arma que puso fin a la vida del artista. El revólver se presentó oficialmente y por primera vez al público en 2012, coincidiendo con la publicación del libro 'Aurait-on retrouvé l'arme du suicide?' (¿Hemos encontrado el arma del suicidio?).

Fue expuesto posteriormente en el museo Van Gogh de Ámsterdam entre julio y septiembre de 2016. El arte de Van Gogh estuvo fuertemente marcado por el impresionismo, aunque nunca respetó sus códigos.

Su obra no quiso adherirse a ningún movimiento. Su genialidad fue de la mano de su inestabilidad, y los períodos de mayor creación se sucedieron a su más famoso ataque de locura.

En 1888, tras un fuerte discusión con Paul Gauguin, Van Gogh se cortó una oreja (aunque otras teorías dicen que fue el francés quien se la seccionó). Fue ese mismo año cuando ingresó en un asilo psiquiátrico después de este incidente y, durante el año que duró su estancia, pintó algunas de sus mayores obras de arte, caracterizadas por los motivos en espiral, al estilo de "La noche estrellada".

Van Gogh sale del psiquiátrico en mayo del 1890, cuando se instala en un albergue en Auvers-sur-Oise, al norte de París. Es allí donde, meses más tarde, a sus 37 años, pierde la vida.

Durante esta época previa a su muerte, Van Gogh se encuentra en el apogeo de su arte, y pinta más de un cuadro por día, pero su inestabilidad mental se acentúa a finales de julio.

El domingo 27 de julio de 1890, el artista se dirige a un campo cerca de donde se hospedaba y se dispara en el pecho con un arma que había tomado prestada de su anfitrión. El revólver se le escapa de las manos y se desmaya. Se despierta al anochecer gravemente herido y emprende el camino al albergue donde, tras dos días de agonía, muere la noche del 29 de julio.

Esta es la teoría sostenida por la mayor autoridad sobre el pintor, el museo Van Gogh de Ámsterdam. Pero la historia de la muerte de uno de los artistas más importantes de la historia del arte se vio alterada por el relato de su última biografía.

'Van Gogh: la vida' fue escrita en 2011 por los estadounidenses Steven Naifeh y Gregory White Smith tras una exhaustiva investigación en la que tuvieron acceso a los fondos del museo Van Gogh y a las cartas que el pintor escribía a su familia, nunca antes publicadas. La biografía tiraba por tierra la teoría del prototipo de artista atormentado que acaba quitándose la vida. Según esta, Van Gogh fue víctima de un homicidio imprudente.

Una bala disparada por un adolescente conocido del artista habría acabado por error impactando en su pecho. Van Gogh, tratando de salvar al muchacho de la cárcel, dijo haberse disparado queriendo suicidarse. Una teoría que alimenta aún más la leyenda del artista maldito y la del viejo revólver oxidado que mañana se subasta el miércoles en la ciudad de París.