Debajo del pueblo Cueva del Hierro, en Cuenca, hay un gran tesoro. Hace 2.000 años los romanos excavaron una mina de hierro en la Serranía de Cuenca. Entonces, los romanos esclavizaron a todos los habitantes para la extracción, pero ahora se ha convertido en una gran baza contra la despoblación.

En Cueva del Hierro viven tan solo 30 personas y han encontrado la forma perfecta de atraer a más gente. Gracias a la Mina Romana, alrededor de 30.000 turistas visitan el pueblo cada año.

Más de 3.000 metros de minas abiertas para visitar, "un auténtico laberinto", según afirma el geólogo Joaquín Martínez, lleno de historia.

"La mina es todo para Cueva del Hierro", afirma el alcalde del pueblo, Jesús Heras.