Es el primer teatro de España capaz de medir la energía generada por el público. El Teatro Gran Vía de Madrid será el primero en medir la energía generada por el público y desde este jueves pasará a llamarse Teatro EDP Gran Vía.

La empresa que llevará el teatro los próximos tres años donará la energía generada por el público para transformarla en energía eléctrica y destinarla a instituciones y proyectos solidarios. Las mediciones se hacen mediante un sistema que recoge la energía que se genera en la sala y la transforma en kilovatios hora.

De esta forma, todos los sonidos generados en cada función, como aplausos, vítores o risas por los espectadores serán captados y enviados a una mesa central que recoge las variaciones en decibelios durante toda la representación, y el momento exacto en el que se producen. Esta información queda registrada a lo largo de la función con lecturas en tiempo real y al finalizar la obra se traduce la cantidad y nivel de decibelios alcanzados en kilovatios hora.

Los micrófonos no recogerán los ruidos que se puedan producir en la obra de teatro por los actores, ya que apuntan a la zona central del patio de butacas. Los datos se publicarán en las redes sociales del teatro y en una de las pantallas del teatro aparecerán los kilovatios hora generados tras cada función y los espectáculos que más energía han generado.