El Chupinazo de los Sanfermines ha dado el pistoletazo de salida a las fiestas más populares de Pamplona, en Navarra. Durante el evento, se han instalado intensos controles en los accesos a la plaza y se han incautado cientos de pequeñas ikurriñas.

Sin embargo, minutos antes del lanzamiento del chupinazo se ha desplegado entre el público una ikurriña de grandes dimensiones y, junto a ella, una pancarta en la que se proclamaba en euskera el acercamiento hacia los presos de ETA. "Os queremos", se puede leer en la pancarta.

Forcejeo en el Ayuntamiento

Los ediles de EH Bildu y Geroa Bai han intentado desplegar una ikurriña en la fachada del Ayuntamiento de Pamplona en el momento del chupinazo, un intento que ha sido interceptado por la Policía Municipal. El exalcalde Joseba Asiron, de EH Bildu, ha indicado que un concejal y una edil han intentado sacar una ikurriña a la fachada del Ayuntamiento en el momento de lanzar el chupinazo y que "la Policía Municipal lo ha impedido" y "se la ha arrancado", creando así un forcejeo entre ambas partes.

El alcalde de la ciudad, Enrique Maya, ha denunciado que "como siempre, algunos quieren imponer en la fachada del Ayuntamiento símbolos que no son propios de Navarra" y ha explicado que la Policía Municipal ha tratado de salvaguardar la "legalidad" y que los símbolos que estuvieran representados fueran los de Pamplona, Navarra, España y Europa.

Según ha dicho sobre los ediles abertzales, "si quieren montar numeritos y liarla son ellos los que crispan y no nosotros".

La concejala de Geroa Bai Itziar Gómez ha comentado que "colocar la ikurriña es una manera de representar otra sensibilidad" y ha criticado "la orden de impedirlo desde la Alcaldía, con formas fuertes". Ha reivindicado un "espacio de expresión que merece parte importante de la ciudad".

Momentos antes ha habido un forcejeo entre varias personas que se cree que puede tener relación con el suceso.