Sevilla acoge desde este sábado su Feria de Abril -este año en mayo-, declarada como Fiesta de Interés Turístico Internacional, una ciudad efímera que será vigilada por casi 2.000 agentes y que contará con más de un millar de casetas durante una semana en la que se prevé buen tiempo.

La cita que cada año acoge la ciudad andaluza comienza esta noche con el alumbrado de la portada, inspirada en esta ocasión en el Casino de la Exposición de 1929, con una altura de 50 metros y con 24.000 bombillas que serán encendidas a las 00.00 horas en la famosa noche del 'alumbrao' que da paso a la cena del 'pescaíto'.

Antes de que se enciendan las luces de esta nueva ciudad de casas de toldos y hierros, habrá un espectáculo que amenizará la espera por la Banda Sinfónica Municipal y con actuaciones de artistas como La Tralla, Cintia Merino, Melhaza, Somos del Sur, Los del Guadalquivir y Brumas, además de la Escuela de Danza Alberto Romero.

Durante el espectáculo se brindará un homenaje al artista Rafael González-Serna -fallecido el pasado año-, quien dirigió el espectáculo del Alumbrado de 2017 en el que se conmemoró el 25 aniversario de la Exposición del 92, con la interpretación de sus sevillanas 'Vente a Sevilla'.

La Feria de Abril, que este año comienza el 4 de mayo debido a que debe haber dos semanas de diferencia con la Semana Santa, supone el epílogo a las dos grandes fiestas de la ciudad andaluza, que atrae a miles de turistas de todo el mundo y que se convierten en la mejor exaltación de la primavera.

Para velar por la seguridad de las miles de personas que visitarán el recinto en esta semana está previsto un dispositivo de 1.974 policías nacionales y guardias civiles, en un plan que contará con la actuación coordinada entre los distintos cuerpos de seguridad, servicios públicos e instituciones públicas y privadas.

El operativo de seguridad atenderá las medidas necesarias para el Nivel 4 del Plan de Prevención y Protección Antiterrorista (PPPA), de manera que los días de feria transcurran "con la más absoluta normalidad", según ha explicado el subdelegado del Gobierno en Sevilla, Carlos Toscano.

Cuatro horas sin ruidos para los niños con autismo

En una semana que estará caracterizada por el buen tiempo meteorológico, la feria contará el próximo lunes con la novedosa iniciativa de la Asociación Asperger-TEA Sevilla, por la que la llamada "calle del infierno", donde se concentran las atracciones, estará durante cuatro horas sin ruidos.

El objetivo es que los niños con autismo puedan disfrutar de las atracciones en un ambiente algo más tranquilo. El visitante de la feria mirará confiado al cielo porque las previsiones meteorológicas indican que hará buen tiempo e incluso mucho calor, y además aliviado por el acuerdo entre la dirección y los trabajadores del Metro para desconvocar la huelga que mantenían desde hace varias semanas, lo que facilitará el acceso al recinto.

El real de la Feria se caracteriza por una decoración homogénea y costumbrista basada en miles de farolillos, blancos, rojos o verdes, colorido exterior de las casetas, que cubren su entrada con lonas de rayas blancas y rojas, o blancas y verdes para proteger el interior del polvo y el calor. La feria de Sevilla se remonta a mediados del siglo XIX -1846- y su origen fue de índole ganadera e impulsada por dos concejales del Ayuntamiento, el vasco José María Ybarra y el catalán Narciso Bonaplata, y comenzó con 19 casetas.

La ciudad desde esta medianoche será lo más parecido a una urbe fantasma porque la mayoría de los sevillanos estarán en el recinto, donde predominarán los trajes de flamenca y donde la cerveza, el fino, la manzanilla o el rebujito -manzanilla mezclada con gaseosa- sustituirán al agua para sofocar el calor.