Los peligrosos toros de la ganadería gaditana de Cebada Gago han protagonizado un encierro fugaz en el que, según el primer parte sanitario, han dejado un herido por asta.

El segundo encierro de sanfermines, con el pavimento mojado por la tormenta caída esta madrugada y con menos corredores que ayer domingo, ha durado 2 minutos y 23 segundos con momentos de emoción.

La manada ha avanzado compacta medio encierro, hasta que en la calle Estafeta se ha separado primero en dos grupos y luego en tres, al quedar un cárdeno descolgado, huecos que han permitido a los mozos correr junto a los morlacos, aunque su velocidad no lo ha facilitado y sí que ha provocado sucesivas caídas.

El segundo encierro ha dejado, hasta el momento, cuatro trasladados a centros médicos, uno de ellos herido por asta de toro.

En el tramo de la plaza Consistorial se ha registrado una contusión con deformidad en el brazo derecho, mientras que en la zona de Mercaderes ha habido otra solicitud de traslado todavía en valoración.

En el tramo final de Estafeta, en la zona de Espoz y Mina, se ha atendido una herida por asta de toro en espalda, y también se ha atendido a otro corredor por una contusión en la columna.

El pasado año los toros de la ganadería gaditana protagonizaron un emocionante encierro, que se saldó sin corneados aunque sí hubo cinco trasladados por traumatismos derivados de una carrera muy rápida, que se completó en 2 minutos y 33 segundos.