Las consecuencias de la guerra

El patrimonio cultural y artístico, otra víctima de las guerras

Los conflictos armados provocan la destrucción del patrimonio cultural de la Humanidad. Más allá de la destrucción material, es un ataque contra la identidad y legado colectivo de los pueblos.

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Cuando se ha cumplido un mes de guerra en Ucrania, con cerca de 1.000 civiles muertos según el balance de la ONU y más de tres millones de refugiados, también es momento de recordar la destrucción que la invasión de Rusia puede dejar en el legado cultural de Ucrania.

Los antecedentes conocidos de otras guerras no animan al optimismo.

Las guerras mundiales asolaron gran parte del patrimonio europeo. En la guerra deVietnam la antigua ciudad imperial de Hue fue severamente dañada por los bombardeos. En la guerra de la Antigua Yugoslavia, el casco antiguo de la ciudad de Dubrovnik, la Biblioteca de Sarajevo o el puente de Mostar fueron destruidos.

El terrorismo cultural talibán y de Estado Islámico o de alguno de sus grupos filiales es preocupación internacional. Los talibanes volaron con dinamita los milenarios Budas de Bamiyán (Afganistán) en 2001. Los yihadistas destruyeron los mausoleos de la histórica Ciudad de los 333 Santos – Tombuctú- (Mali) en 2012 con picos y martillos.

Preocupa también la destrucción del patrimonio cultural sirio e iraquí. El Estado Islámico ha destruido enclaves de gran valor histórico en ciudades como Nínive y Alepo o Mosul y Palmira.

Protección de los bienes culturales

El primer gran museo en organizar una evacuación de obras de arte durante una contienda bélica fue el Museo del Prado durante la Guerra Civil española. Durante la Segunda Guerra Mundial, 'The Monuments Men' (cuya historia se recogió posteriormente en una película) fue un grupo que se encargó de proteger el patrimonio artístico del expolio nazi.

La UNESCO, tras la Segunda Guerra Mundial, destinó importantes esfuerzos en la preservación de los bienes culturales. La Convención de La Haya para la Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado de 1954 y sus dos Protocolos Adicionales así como varias disposiciones del Derecho Internacional Humanitario son el marco de referencia en esta materia.

Destrucción del patrimonio cultural, crimen de guerra

El Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia condenó en 2004 a siete años de cárcel al comandante de la Armada yugoslava Miodrag Jokic. Fue la primera sentencia judicial en la que se tiene en cuenta la destrucción deliberada del patrimonio cultural. En 1991, este militar ordenó bombardear la Ciudad Vieja de Dubrovnik.

En 2016, la Corte Penal Internacional declaró culpable de crimen de guerra al yihadista Ahmad Al Faqi Al Mahdi, por haber destruido en 2012 diez lugares de culto en Tombuctú (Mali). Es un veredicto histórico porque es la primera vez que se considera la destrucción del patrimonio cultural como un crimen de guerra.

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