El actor Eduardo Gómez, que saltó a la fama por su papel en la serie 'Aquí No Hay Quien Viva', ha muerto a los 68 años en Madrid.

El director Alberto Caballero ha confirmado la muerte del actor a través de su cuenta de Twitter, donde le ha dado las gracias por "tantos años de risas y de buen rollo".

Eduardo Gómez desarrolló su carrera principalmente en televisión. Empezó como actor a finales de la década de los 90 con una breve intervención en la serie '¡Ay, Señor, Señor!'. La fama le llegó con su trabajo en 'Aquí no hay quien viva', serie emitida por Antena 3 entre 2003 y 2006, y por la que recibió el premio de la Unión de Actores como mejor actor secundario en televisión en 2004.

En la serie que le catapultó a la fama hacía el papel de Mariano, padre del portero de una finca de vecinos, interpretado por Fernando Tejero, a quien le complicaba la vida con sus trapicheos. Su personaje se hizo muy popular y le valió ser reconocido en 2005 con el Premio de la Unión de Actores al Mejor Actor Secundario en Televisión.

Años antes, en 2002, estuvo nominado al premio de la Unión de Actores al mejor actor de reparto de cine por su trabajo en '800 balas'.

Su popularidad le llevó a participar en cameos y pequeños papeles en películas españolas entre los que destacan su interpretación del agente Cornejo en 'La gran aventura de Mortadelo y Filemón' (2003), o su cameo con Santiago Segura en 'Torrente 3' (2009).

Luchó como un "gladiador" contra el cáncer

Héctor Gómez, hijo del actor Eduardo Gómez, ha expresado su admiración por la "fortaleza" de su padre, que ha luchado "como buen gladiador" contra el cáncer, una enfermedad que llevaba "con la máxima discreción posible".

En declaraciones a los medios en el Tanatorio de la M-30 de Madrid, donde han sido traslados los restos mortales del popular cómico, Héctor Gómez ha destacado que su padre "luchó hasta el final". "Era muy buena persona, con un gran corazón y, como buen gladiador que era, ha luchado y ha muerto en paz y tranquilo", ha afirmado su hijo, quien también ha destacado que solo al final la familia ha hecho pública la causa del fallecimiento, un cáncer, porque quiso llevar la enfermedad de manera discreta para "no preocupar ni hacer sufrir a la gente".

"La batalla ha sido dura, de bastantes meses de entrada y salida del hospital, y él ha luchado por su vida, por curarse, pero el cáncer le ha ganado la batalla", pese a su "fortaleza envidiable".

Héctor Gómez, también actor, ha recordado que el artista fallecido cumplió este sábado 68 años y que, a pesar de que su cuerpo estaba "casi agotado", su mente "seguía luchando" y estaba lleno de proyectos.

Gómez, que ha agradecido el apoyo de los seguidores de su padre, lo ha definido como un "modelo a seguir", una persona a quien le gustaba ayudar a la gente, además de hacerles reír, porque consideraba que la risa "es la cura del alma". "La mayor enseñanza que me ha dejado es que, por muy mal que estés, siempre puedes salir a la superficie. Lo pasó muy mal durante su vida, tuvo etapas muy malas, y me enseñó que por muy abajo que estés, siempre puedes salir a la superficie. Es un ejemplo de superación", ha concluido el hijo. Los restos mortales de Eduardo Gómez serán incinerados este lunes a mediodía en el madrileño cementerio de La Almudena.