La pasarela se quedó a oscuras para transportarnos a la noche. Prada ha apostado por el gris y el negro aunque las flores se han convertido en el principal protagonista ya sea cosidas o en modo estampado.

La segunda parte del desfile la protagonizaron los trajes que recordaban a los uniformes militares y de alta montaña. La mezcla de materiales como el satén, el nailon o el paño confeccionaron la mayoría de las prendas.