Gabriela Mato Fresán

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Cine

El milagro español que casi gana en los premios César del cine francés

Jonás Trueba estrenó en verano de 2019 la película La virgen de agosto. Acudieron a verla 27.000 personas. En Francia llegó a los cines un año después, en plena pandemia. La vieron 43.000 espectadores. La cinta, que no obtuvo ninguna nominación a los Goya, ha competido esta noche por el César a mejor película extranjera.

Eva se queda sola, es agosto y le surge la oportunidad de pasar unos días en Madrid en un apartamento de prestado. Se une al plan de los que no tienen ninguno y deambula por la ciudad en una búsqueda tranquila de sí misma. En ese Madrid relajado, de calores asfixiantes y verbenas bulliciosas pasa los días, sin obligaciones ni expectativas.

Todo sucede de forma natural, como si Trueba hubiera colocado la cámara y esperado a que se produjera ese encuentro fortuito con la vecina con la que acaba de cañas, esa charla con la amiga ahora distanciada porque ha tenido hijos, ese ligue pasajero que te marca más de lo crees... La película es hermosa porque, como en la vida, casi nunca parece que sucede nada importante.

Una magistral Itsaso Arana, que además de protagonista es coguionista de la película, nos lleva de viaje sin salir de la ciudad, nos atrapa en un confinamiento voluntario que no queremos que acabe.

'La virgen de agosto' competía esta noche por el César a mejor película extranjera junto a cintas como 1917 de Sam Mendes o favoritas al Oscar como Otra ronda de Thomas Vinterberg que finalmente se ha llevado el premio francés. Jonás Trueba, el embajador indie de mi generación, se ha quedado a las puertas. Anoche en París seguía emocionado por haber llegado hasta “este lugar inesperado sin haber estado en ninguna quiniela”.

Más información en Instagram @gabrielafresan.

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