Quintanilla de Riofresno, una aldea de Burgos, tiene solo nueve habitantes y 30 empadronados. Entre todos, intentan recaudar los 30.000 euros que necesitan para restaurar lo único que tienen, el retablo de San Román.

Venta de lotería, rifas, modestas donaciones vía fiscal y un belén de' playmobil' en Navidad son algunas de las acciones que han llevado a cabo para conseguir su objetivo. Intentan aumentar las visitas a su parroquia ofreciendo transporte a los turistas desde Burgos, e incluso han creado una página de 'crowdfunding' a nivel nacional. Con todo, las nueve personas que viven en la aldea han conseguido la mitad del dinero.

La creciente despoblación y el abandono de los pueblos está poniendo en peligro la mayor parte del patrimonio artístico y cultural del ámbito rural, que en España constituye un 80%.

La parroquia de San Román es un templo renacentista del siglo XVI que conserva elementos románicos. Es la joya de Quintana de Riofresno y sus habitantes se resisten a perderla.