El arte de Pejac inunda ahora las paredes de una cárcel, donde convierte los días de un preso para alcanzar la libertad en una frondosa encina y, de entre los muros, salen pájaros.

El Banksy español tampoco da la cara, pero sus pinturas están por todo el mundo, como en un campo de refugiados en Jordania, donde plasma la vida y los sueños de sus habitantes.

Además, siempre tiene presente el concepto de libertad donde menos se disfruta, donde más se anhela.