El poderío militar de Donald Trump, la polémica por el traslado de los restos del dictador Francisco Franco y los pactos postelectorales de Pedro Sánchez son los protagonistas de la crítica satírica de los 'ninots' que acompañan a las Hogueras de Alicante. Un total de 182 monumentos arderán según la tradición de la 'cremà'.

Los 'ninots' son centro de la ironía y quedarán reducidos a ceniza la noche de San Juan. Ejemplo de ello es el monumento dedicado a Donald Trump que se encuentra en la hoguera del polígono de San Blas, donde aparece con su tupé amarillo sobre un pulpo que extiende sus tentáculos sobre un misil.

Para el dictador Francisco Franco también hay un 'ninot' que lo hace resucitar en la hoguera de la Diputación de Alicante donde sonríe tumbado "cara al sol" sobre una hamaca con los colores nacionales, mientras lee el libro "Manual de resistencia", de Pedro Sánchez.

El líder socialista, Pedro Sánchez, aparece como un sultán disfrutando del espectáculo del baile de sus odaliscas, que son Albert Rivera, que le ofrece naranjas, Oriol Junqueras, de amarillo, y Pablo Iglesias, de morado, quién mueve las caderas al compás. También hay espacio para Pablo Casado, líder del Partido Popular, y muy cerca de él, se encuentra Santiago Abascal, un socorrista con la etiqueta del "primo de ZumoVox".

También aparecen otros personajes populares como la náufraga Isabel Pantoja. El diputado socialista Pedro Duque, un astronauta recién caído del cielo del que se dice que "pregunta obseso por dónde queda Alicante" porque "siempre está en la Luna".

Hay 'ninots' tradicionales que se repiten cada año como el gordo banquero con una barra de pan en la boca aupado sobre la débil espalda de un albañil y con el lema "te ganarás el pan con el sudor de 'su' frente", o una patera llena de subsaharianos en la hoguera de Gabriel Miró, para reflejar el drama que alcanza cada vez más a menudo las playas alicantinas.

Se estima que las Hogueras de Alicante mueven alrededor de un millón de personas a lo largo de una semana en una ciudad de aproximadamente 350.000 habitantes, lo que genera un movimiento económico que ronda alrededor de los 130 millones de euros. El gasto medio diario por visitante se sitúa en unos 100 euros, sobre todo en alojamiento y en el sector hostelero, que tiene en estos días su auténtico "agosto".