Música

Billie Eilish, sobre sus entrevistas antiguas: "Soltaba frases con las que no estaba de acuerdo"

La artista californiana, Billie Eilish, reconoce en su tradicional entrevista con 'Vanity Fair' que hace unos años llegó a mentir en sus respuestas

Rosalía y Billie Eilish ganan el premio MTV al 'mejor vídeo latino del año'

EFE Rosalía y Billie Eilish ganan el premio MTV al 'mejor vídeo latino del año'

Publicidad

Billie Eilish tiene una tradición compartida con la revista Vanity Fair desde hace cinco años: repetir la misma entrevista cada 18 de octubre. Pero no sólo el concepto conversacional, sino también las preguntas. Lo único que varían son las respuestas, aunque sobre estas últimas la artista ha reconocido que mintió en las previas.

De los 15 a los 19 años y más de 80 millones de seguidores de diferencia. Esa es la gran variación existente entre la primera entrevista a la artista californiana y la última. Aunque también su aspecto físico y sus argumentos.

"Soltaba frases con las que no estaba de acuerdo"

En 2018 "soltaba frases con las que ni siquiera estaba de acuerdo. ¡Una locura! Cuando veo entrevistas de esa época me parece que era todo muy estúpido", ha reconocido ésta, que "en realidad lo que pensaba es que estaba agobiada, que odiaba esa situación y que todo el mundo esperaba mucho de mí".

No solo eso. Ahora también ha reconocido que en aquel momento mentía con el único fin de evitar la presión y que en la de 2019 tampoco hizo mucho por cambiarlo. "En ese momento me sentía muy querida y tenía miedo de perder ese amor, pero ahora mismo hay toneladas de gente que me odian, así que ya me da igual", ha expresado ésta, a quien ya le da igual si gusta o no.

Uno de los casos más polémicos fue su cambio de look. De hecho, así puede verse en esta entrevista de cada 18 de octubre. "Si algo he querido dejar claro es que siempre hay que vestirse y comportarse como uno quiere", ha apuntado ésta, que reconoce haber alcanzado su pico máximo de ego en 2019. Algo que, sentencia, no ha recuperado.

Publicidad