La Fundación Mutua Madrileña y Antena 3 Noticias continúa su lucha contra la violencia de género bajo el lema 'Contra el maltrato, Tolerancia Cero'. En este marco se ha celebrado este martes por primera vez la jornada 'Tolerancia Cero contra la violencia de género'.

Autoridades, expertos y supervivientes han contado en profundidad las claves de este problema social. Uno de los temas fundamentales ha sido la protección a los menores y las madres, con el objetivo de poner muros a los maltratadores.

La fiscal especial de Sala para la Violencia de Género, Pilar Mártín Najera, y el teniente coronel de la Guardia Civil de la Unidad Técnica de la Secretaría de Estado de Interior, José Luis González Álvarez, abogaron también por incrementar los estudios sobre violencia de género en mujeres con discapacidad, ya que se trata de un colectivo de especial vulnerabilidad.

La primera mesa de debate: 'La seguridad de las víctimas de maltrato' estaba moderada por Esther Vaquero, periodista y presentadora de Antena 3 Noticias.

La fiscal reconoció que "hacen falta más estudios, más estadísticas para conocer cuál es la situación de las mujeres con discapacidad que sufren violencia de género", ya que desde la macroencuesta que sobre la violencia machista se realizó en 2015 y que tenía un capítulo en el que se refería a esta situación, "no se ha hecho más"

Remarcó Martín Nájera que todas las discapacidades no son iguales, y que ella considera que donde más hay que trabajar es en la discapacidad intelectual, ya que la atención a las mujeres con discapacidad física está contemplada, aunque aseveró que, "en cualquier caso es necesario una mayor dotación para atender a estas víctimas". También puso de manifiesto la fiscal que hacen falta estudios sobre la discapacidad sobrevenida por la violencia machista.

En este sentido, González Álvarez dijo que él solo conocía un caso y que "probablemente habrá muchos más" . Por su parte, la fundadora de la Fundación Ana Bella para la violencia de género, Ana Bella Estevez, narró cómo una mujer sorda, víctima de la violencia machista, fue acogida en una casa y "estuvo solo dos días". "Se marchó porque no se sentía segura.

Le daba miedo que hubiera un incendio y no pudiera salvarse. Lo que hicimos es ponerle unas señales luminosas en su casa, nos dimos cuenta de que necesitaba otros recursos y volvió con nosotras. Además de recursos, hace falta escuchar a las personas", explicó.