Por tercer año consecutivo, el primer encierro de las fiestas de San Fermín lo han abierto los toros de Puerto de San Lorenzo de Salamanca. Una complicada carrera de dos minutos y 40 segundos que ha dejado cinco heridos.

Y, como cada año, un importante despliegue de sanitarios y policías se ha encargado de velar por la seguridad de miles de asistentes y evitar que se produzcan escenas como la de 'La Manada'. Para ello, este año se ha reforzado la seguridad con 2.600 agentes.

Como corredores o como espectadores, cada año se pueden sentir los nervios previos al encierro. "Por mucho que corras durante años, los nervios los vas a tener siempre", comenta una de las corredoras del entierro.

Más de 800 metros de carrera que se viven con adrenalina y muchos nervios.