Mantener un negocio de alquiler de películas es todo un 'desafío a los nuevos tiempos'. Cada vez quedan menos videoclubs porque la era digital cambió el formato y el modo de consumo de películas.

Tan solo sobreviven unos pocos y un equipo de Antena 3 Noticias ha visitado uno que ha encontrado la fórmula de subsistir con una clientela que se resiste a cambiar ante los nuevos tiempos.

El ritual sigue siendo el mismo: buscar, leer el argumento y ponerse de acuerdo para elegir la película. Antes el gesto de alquilar la película era lo más común entre las familias durante los fines de semana, pero según cambia la tecnología, aparecen nuevos medios.

El negocio del alquiler lleva muchos años bajo amenaza y solo unos pocos valientes han logrado resistir.

Miguel Garrido, propietario de un videoclub, es uno de esos supervivientes que tras más de tres décadas en el negocio cree que en dos o tres años el formato físico habrá desaparecido.

Explica que en España quedarán unos 250 locales como el suyo y que muchos, como es su caso, han tenido que reinventarse. "Si vienes aquí un fin de semana, esto está vivo. Todavía hay un cierto tono de alegría", asegura.