el coro infantil de uno de los mejores teatros de ópera del mundo

Así ensayan los niños de la ORCAM 'La Bohème', de Puccini, en el Teatro Real

Integrantes de la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid (ORCAM), estos pequeños forman el coro infantil de uno de los mejores teatros de ópera del mundo. En el Teatro Real ensayaban una de las óperas más populares: 'La Bohème', de Giacomo Puccini. Un trabajo diario que realizan gracias a su talento, pero también a disciplina y trabajo.

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El Teatro Real acogió el pasado 11 de diciembre el estreno de su programación navideña con 'La Bohème', de Giacomo Puccini. El montaje corre a cargo del británico Richard Jones, y está coproducido con la Royal Opera House -que la estrenó en septiembre- y la Lyric Opera de Chicago. El coliseo madrileño ofrecerá 19 funciones hasta el próximo 8 de enero, una de ellas el mismo 25 de diciembre.

El director musical Paolo Carignani dirige a la Orquesta y Coro Titulares del Teatro Real, así como a los Pequeños Cantores de la ORCAM. Dos repartos dan vida a esta popular ópera coral, encabezados por las sopranos Anita Hartig y Yolanda Auyanet (Mimì) y los tenores Stephen Costello y Piero Pretti (Rodolfo).

Sobre la obra, Carignani identifica a los artistas que protagonizan la historia con los estudiantes "erasmus" de la actualidad y el director artístico del Teatro Real, Joan Matabosch, lo ha definido como el viaje a la madurez de todos ellos, por encima del melodrama. "Son como los estudiantes erasmus, que estudian, van a fiestas, tienen proyectos, se enamoran, se dejan, no vuelven a casa de los padres, o sí vuelven....", resumía el italiano durante la presentación de 'La Bohème' la pasada semana, para añadir que en lugar de pintores o poetas ahora son "ingenieros de software".

En esta línea, Julia Burbach aseguraba que hoy en día existen grupos con los mismos sentimientos de resistencia juvenil que abanderaban esos bohemios parisinos de hace dos siglos frente a los valores de la burguesía imperante, aunque ahora se den en un contexto político y social diferente. Matabosch, por su parte, añadía que los cuatro jóvenes, que intentan vivir la vida pasándolo bien, no pagando el alquiler o buscando que alguien sufrague sus botellas de 'champagne', "se dan de bruces con la realidad amarga de la vida" al enfrentarse a la muerte de Mimí, la sastrecilla que tiene un 'affaire' con uno de ellos.

"La muerte por tuberculosis de esa adorable 'vicina che la vien fuori d'ora a importunare' les ha hecho tomar conciencia de lo que realmente es asumir responsabilidades, crecer, madurar convertirse en adultos. La vida es otra cosa. Hay que afrontarla. Ya no son los mismos despreocupados jóvenes bohemios de antes. Se acabó la inocencia", recalca Matabosch. Así defendían los tres el carácter actual de una ópera en cuatro actos que Puccini estrenó en el Teatro Regio de Turín en 1896, con libreto de Giuseppe Giacosa y Luigi Illica.

La pieza se basa en el libro 'Escenas de la vida bohemia', de Henri Murger (1882-1861), nacido como una serie de relatos autobiográficos publicados en forma de folletín. Cuatro jóvenes artistas bohemios sortean las dificultades económicas y las inclemencias del tiempo con humor e ilusión, buscando su lugar en un París efervescente, bullicioso e invernal, pero la historia de amor trágica entre uno de ellos, Rodolfo, aspirante a poeta, y la sastrecilla Mimì, acaba con sus sueños de juventud. El "drama perfecto", según palabras de Jones citadas por Julia Burbach, al describir momentos cotidianos de la vida de cualquiera sobre los que impacta un acontecimiento "extraordinario".

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