Solsticio de invierno

Qué es el solsticio de invierno y cuánto dura

El solsticio de invierno 2021 marca el inicio de la nueva estación. Descubre en qué consiste y cuánto durará este señalado evento astronómico.

Qué es el solsticio de invierno y cuánto dura

Pixabay Qué es el solsticio de invierno y cuánto dura

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antena3noticias.com » Ciencia

El martes 21 de diciembre tendrá lugar uno de los eventos astronómicos más especiales del año: el solsticio de invierno. Este fenómeno es el punto de partida de la nueva estación en el hemisferio norte. Será exactamente a las 15.59 horas (hora peninsular) cuando arranque el invierno, en el momento en el que el Polo Norte esté inclinado en la posición más alejada posible del Sol. Por este motivo, cuando se produzca el solsticio de invierno 2021, el día contará con menos horas de luz y viviremos la noche más larga del año.

Al igual que el equinoccio, el solsticio ocurre dos veces al año y marca la entrada de las estaciones. Mientras el solsticio de diciembre marca el comienzo del invierno en el hemisferio norte (siempre alrededor del 20 y 23 de diciembre), en el hemisferio sur, se da el solsticio de verano. Allí el solsticio de invierno tiene lugar en junio, cuando en el hemisferio norte estamos viviendo el solsticio de verano. A partir de ese día, la duración de los días va incrementando y la de las noches disminuyendo.

¿Por qué lo llamamos solsticio de invierno?

Los solsticios se llaman de esta manera porque su nombre proviene del latín, concretamente del término ‘solstitium’ (sol sistere), que quiere decir ‘sol quieto’ y hace referencia a que el astro está en su punto más bajo o más alto del cielo (dependiendo del hemisferio). Por otro lado, ‘invierno’ procede también del latín ‘hibernum’, que significa ‘tiempo invernal’. El solsticio de invierno provoca el día más corto del año, por lo que tendrá una duración aproximada de solo nueve horas.

En distintas culturas, el inicio de esta estación es celebrado con eventos y rituales de muy distinto tipo alrededor del mundo. De igual manera se celebra el solsticio de verano que, junto con el de invierno, se corresponden con el día más largo y el más corto del año en el planeta, respectivamente. Por ello en junio, cuando en el hemisferio norte se produce el solsticio de verano, en el hemisferio sur se está produciendo el solsticio de invierno.

Según la mitología griega, el invierno llega provocado por la tristeza de la diosa de la naturaleza, Deméter, cuando raptan a su hija Perséfone. Para los griegos, este hecho era el causante de las bajas temperaturas y la ausencia de flora durante el tiempo de invierno. Al fin y al cabo, tras el solsticio de invierno encontramos múltiples y variadas historias y tradiciones que se relacionan con la muerte de deidades asociadas al sol.

¿Qué diferencia hay entre un solsticio y un equinoccio?

Cada año cuenta con dos solsticios, los ya mencionados de verano y de invierno, y con dos equinoccios: el equinoccio de primavera y el de otoño. ‘Equinoccio’ proviene del vocablo latino ‘aequinoctium’ (aequus nocte) que significa ‘noche igual’. Por ello decimos que con este evento el día tiene la misma duración que la noche: si viésemos nuestro planeta desde un punto alejado observaríamos cómo se da una división equilibrada prácticamente perfecta entre la zona iluminada y la que permanece en la oscuridad.

Cuando por ejemplo, el equinoccio de primavera se produce en el hemisferio norte , en el sur el equinoccio que se produce es el de otoño. En ese momento, el eje de la Tierra estará inclinado ligeramente respecto al plano de traslación alrededor del Sol y, por lo tanto, la luz de este no llega de la misma forma a todos los puntos del planeta.

Como ocurre con los solsticios, estas variaciones son las que provocan los cambios de estación en las diferentes partes del planeta. Por lo tanto, aunque equinoccio y solsticio no sean lo mismo, ambos fenómenos dependen del eje de inclinación de la Tierra respecto a su órbita.

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